domingo, 21 de enero de 2018

Punto y seguido

Suelta. Cierra. Sigue. Porque la vida no es el recuerdo ni darle vueltas a lo que pudo ser y no fue, ni es ni será. La vida no es quedarse estancado en el pasado ni esperar a que suceda lo deseado. 

No vivimos en las páginas de un libro por el que transitar y volver a releer capítulos. Es un libro que, cuando termina, hemos de dejarlo cerrado en la estantería junto a los otros leídos. Guardarlo en el recuerdo de los pasados y no recrearnos en él. 

Punto y final a las historias. Punto y seguido a la vida. 

Ni cuerpos sin alma, ni energía sin materia. Estamos en un mundo donde cohabitan mente, espíritu, ego y ser. Materia viva. Somos carne, somos energía. Tocamos, conocemos, amamos. Hablamos por teléfono, chateamos y escribimos. Pero también acariciamos, vemos y sentimos.

Las palabras acarician, pero son palabras. La carne sola no sirve para alimentar el corazón ni el sentimiento. 

Cerrar... Cierra para avanzar. Un libro más en la estantería de los recuerdos.